[Pequeña libreta forrada en basta piel sin curtir de color pardo con la palabra "Recuerdos" escrita en la portada y la fecha 3610- en el lomo]
3610.
Me mata cuando pierde el control, no, cuando me lo hace perder a mí, cuando me hace creerle capaz de casi cualquier cosa, cuando la caricia de su piel casi duele, y también cuando duele; como si eso me demostrara que es real, como si necesitara que me hiciera daño para tener la seguridad de que jamás lo voy a olvidar, como si con ese placer doloroso me diera alivio.
3613.
Ayer fue su cumpleaños y quería ponerle a todo esto una especie de nota lúdica haciéndole un regalo, como si estuviéramos en una especie de vacaciones. A veces me jode ser tan... ¿simple? ¿cándida? Le habría rebanado el cuello a alguien sin mucho empacho si supiera que llevaba encima las llaves de una furgoneta. Regalarle una promesa... es patético. Si llegamos al año que viene y estoy cerca de él en esta fecha, espero tener algo más decente que una botella de vodka y una mamada.
También le rebanaría el cuello a alguien por una botella de vodka.
3615.
Una carrera, un baño en una poza, una noche de sueño reparador... En ocasiones me maravilla lo delirantemente feliz que se puede ser con algo tan sencillo; ahora mismo estoy sentada sobre la hierba disfrutando de la caricia del sol sintiéndome probablemente una de las personas más felices sobre la faz de la tierra.
No tiene la menor idea, ni la tendrá, porque prefiero cortarme un dedo a decírselo, del regalo precioso que ha supuesto esa sonrisa adormilada con la que se levantó hoy.
3619.
Hace ya cuatro años y medio, casi cinco... Supongo que fue absurdo fingir que no recordaba este lugar, o que no me afectaba. Desde luego él si parecía recordarlo; es extraño, parecía incómodo, con las mismas ganas que yo de salir de aquí, balbuciendo en su caso una excusa sobre los coyotes. Le hubiera abrazado en ese momento. Y también habría salido huyendo en dirección contraria.
No quiero volver, pero cualquier otra opción es ridícula.
Cosa curiosa, lo que si que no recordaba son todos los papeles y mapas que había por aquí, él dice que estaban la otra vez y es tremendamente meticuloso, concienzudo, así que debían de estar. Realmente debía de estar ida para no reparar en ellos.
No quiero volver. Pero sólo podemos volver.
Estoy haciendo tiempo sentada en el bicitaxi porque él quiere llegar antes por si hay problemas. ¿De veras cree que no voy a alcanzarle en cuanto se descuide? No tenía energías para rebatirle nada, no sé si es esa mirada o si este lugar de algún modo vampiriza mi energía o si simplemente estoy demasiado cansada, pero no le discutí, simplemente asentí siendo plenamente consciente de que no iba a obedecerle. Y de que eso no le va a gustar.
¿En serio creerá que voy a dejarle aparecer solo? Los problemas repartidos entre dos tocan a menos por cabeza, en caso de que los haya.
Pero no quiero volver.
3620.
Hogar, dulce hogar...
3622.
Ando con pies de plomo, de momento el recibimiento no está siendo malo; hay un par de cosas que... bueno, tal vez sea suspicacia por mi parte. El caso es que aquí nunca se sabe, los cambios de humor son repentinos y explosivos así que trato de pasar totalmente desapercibida, sonreír, ser solícita y encantadora...
La reacción por la muerte de Rob fue dramática, con lágrimas desgarradoras, golpes de pecho y cuerpos que caen al suelo y arañan la tierra con desesperación. No sé si habían pasado siquiera diez minutos ya cuando retomaban las sonrisas como si tal cosa. Me pone los pelos de punta todo esto.
3623.
Trabajar en silencio, con el oído pendiente a cada una de las palabras de él, a cada silencio, porque de pronto tengo la sensación de que en cada uno puede haber... una parte del plan a trazar. Me frustró ver como cada propuesta era casi rebatida al desgaire.
La voz de dentro de mi cabeza que me recuerda que debo sonreír tres o cuatro veces al día si no quiero que el terreno pueda resquebrajarse y hacerme tambalear.
La desollaría por curiosidad y placer a partes iguales.
3624.
Al fin una excusa para encerrarme a trabajar dentro, sola... No me avergüenza decir que me alegró cuando él encontró la coartada perfecta para venir a hacerme compañía. No me avergüenza decirlo si no hay nadie cerca para oírlo. Tiene razón, nos necesitamos el uno al otro y ya no hay forma de cambiar eso.
A solas de nuevo... por supuesto hubo represalias por no haberle hecho caso y haberle dejado llegar antes para ver cómo estaban las aguas, pero se controló. No sé si se está resignando respecto a mi cabezonería o el hecho de que de momento no haya pasado nada le hizo dejar el tema.
Lo que está claro es que es un jodido sádico... "Me gusta mirarte ahí fuera. Mientras trabajas y sonríes y aguantas. Pensar qué podrá estar pasando por tu cabeza debajo de todo eso, en donde no llega esa mierda y eres tú". Está casi disfrutando, maldito loco, le pone verme tan sumisa con Priumena porque sabe que me revienta tener que tragar. Me contagió su sonrisa, una sonrisa de las de verdad, de las que no somos capaces de compartir con nadie ahí afuera.
Me preguntó si seguía escribiendo, tal vez le pase el otro cuaderno, el de las pesadillas. Quiero satisfacer de algún modo su curiosidad y aquí las noches vuelven a ser terriblemente largas y necesitamos aferrarnos a lo que sea para mantenernos cuerdos.
Planes de huida. ¿Por qué tiene que ser todo tan complicado? Si siquiera nos pagaran la mitad del trabajo ya tendríamos todo para habernos largado hace tiempo. Aunque en el fondo... la libertad va a saber tan bien cuando le hinquemos el diente que cada pequeño lingote de hierro me produce un cosquilleo que me recorre todo el cuerpo. El hormigueo que siento en las palmas de las manos cada vez que trazamos esa ruta hacia el bosque...
3625
"Tus noches tienen que ser un infierno". No le imaginaba como un tipo impresionable, pero estaba pálido después de leer la libreta. Me recordó, innecesariamente, que no duermo sola. Estas noches fuera de casa, durmiendo con él... supongo que ninguna pesadilla tiene cojones para venir a importunar. Estuvimos hablando sobre ellas un rato, sé que van a volver ahora que hemos vuelto.
Estoy disfrutando del trabajo, tengo mis dudas sobre el resultado, pero necesitaba cansarme así nuevamente; hace que sea fácil pensar sólo en lo que importa.
3627
El olor de esa ramita de color morado pálido... increíble. Tal vez sea una ilusión, pero me relaja, me hace sentir tranquila y bien. Necesito hacer más experimentos con esta planta, quiero mezclarla con otras, secarla, macerarla... ¡tengo tantas ideas bulléndome en la cabeza! De momento estoy apuntando todas las sensaciones en un cuaderno, quiero hacer una especie de tratado de botánica y tal vez alguna de estas impresiones me sea útil en un futuro.
3630
Supongo que necesitaba recordar que, cuando juegas con fuego, te puedes quemar.
3631
Oportunidad de oro para probar las propiedades de la lavanda en dolores de cabeza tipo tensión. Parece que no funciona sólo conmigo. Un masaje con lavanda pese a la advertencia de que no era buena idea acercarme y ha tenido que reconocer, casi a su pesar, que se siente mejor. Para no variar, pareció leerme la mente cuando comentó divertido que soy capaz de meter la cabeza en la boca del lobo si pienso que ello me ayudará a probar una hipótesis o a concretar un experimento.
3632
Es demasiado pragmático para sugestionarse, el sujeto perfecto para experimentar; se ha prestado voluntariamente y parece divertido con mi interés en las plantas. Sí, yo también creo que es de lo poco que puede ayudarme a mantener la cordura aquí. De nuevo circo con las llaves, con los visitantes, con los materiales... estoy tan harta de toda esta mierda. Ya apenas me molesto en intentar salir de nuestra burbuja.
3634
Hoy hemos tenido una bronca monumental y me ha amenazado con quitarme el cuaderno y echarlo a la caldera. A veces no consigo hacerle comprender... Tras ver cómo funcionan las plantas en su vieja herida, quise comprobar cómo actúan en una herida fresca, se puso hecho una fiera cuando me corté y al final, para variar esta vez, me enfadé. Sólo le faltó arrancarme la ropa para ver si había alguna otra marca; sé que se preocupa por mí, pero está tarado si piensa que voy a rajarle a él para hacer experimentos o a esperar a que un animal vuelva a intentar merendarle un miembro.
Kora estuvo entrando y saliendo varias veces estos días con pésimas excusas, imagino que quería ver qué hacemos aquí metidos todo el día. Me pregunto hasta qué punto el clima de mierda aquí está influyendo en nuestro carácter y en nuestras broncas. Flaco llegó a sugerir que estaba tratando de cabrearle a posta como parte de mis experimentos y... bueno, no puedo negar que he jugado con esa idea, pero no se trataba de eso. De nuevo la tintura de lavanda salvó el día... de algún modo siento que me salvó a mí de algo que no me iba a gustar.
3635
A veces somos como un matrimonio de viejos y no puedo evitar partirme de risa. Él también se ha reido al verme arreglar el viejo abrigo y ha estado media tarde cachondeándose de mí, al parecer no me tomaba por una sentimental.
El plan de huida va marchando, ya tiene casi todos los metales para el barco y yo estoy escamoteándole horas al trabajo para dejar listos unos fardos de tela. Estoy mentalizándome para ir a suplicar que me dejen usar unas cuantas plumas, hay kilos y kilos en el almacén, pero por algún motivo parecen ser de su uso exclusivo... aunque nadie las usa. Me revienta ver a Flaco con el cuello hecho polvo, voy a hacerle una almohada si o si. Quiero meter también un puñado de lavanda seca en el relleno, estoy segura de que le hará descansar mejor.
Ahora es Priumena la que se asoma cada hora para ver qué hacemos y revisar las existencias del almacén. Cada vez me importa menos lo que pase detrás de esa puerta cerrada, sólo deseo salir para largarnos por fin de aquí.
3637
Le gusta que le lea en voz alta antes de dormir, aunque en ocasiones suele sumirnos a los dos en un etado de ánimo introspectivo.
"Equilibrio.... Eres capaz de darlo y de quitarlo con mucha facilidad." Me aterra pensar que cuando, de algún modo, le obligo a darme cierto equilibrio es su estabilidad la que robo. Priumena vino a "hacernos compañía" e interrumpió la conversación y él se aferró a ello para cerrarse en banda de nuevo. Me siento culpable, en deuda.
3638
Le hubiera abofeteado, he estado tan a punto... al final casi pareció molesto porque incluso para enfadarme "lo dejo a medias". En ocasiones es como si hablásemos dos idiomas distintos y... y yo soy demasiado torpe para interpretar sus acercamientos, tal vez él también sea torpe para iniciarlos. Y cuando hace las cosas bien, yo no me entero...
Si me pongo a pensar cuántas de las veces que nos hemos acostado ha sido algo natural o ha sido porque él se ha puesto hecho una bestia... ¿Tal vez eso sea lo natural para nosotros? Creía que estábamos evolucionando.
Se ha ido al almacén a hacerse una paja, dándome un empujón al que no pude evitar rechistar y cabreándole aún más. Sé que no debería ponerme borde cuando bebe, pero... joder.
Todo parecía mucho más fácil cuando viajábamos.
3639
Incluso para hacer las paces somos torpes... de un modo patético y enternecedor.
3640
¡Seda! Es lo más increíble que he tocado nunca. Tengo que hacerme con un poco de esa tela. Dice que estoy a punto de enviar su cordura al traste, ¡como si le quedara mucha! Hoy no puedo evitar estar de buen humor.
3644
Hay una chica nueva, todo curvas sensuales que desafían la ley de la gravedad, piel perfecta y mirada arrebatadora. Cada vez que se pasa por el taller se pasa el rato mirando a Flaco y lamiéndose los labios y no puedo evitar pensar en los animales de ahí fuera. Cuando se ha largado él ha dicho que jamás se había sentido tan follado con la vista... Aún así, parece bastante más normal que el resto. A los dos nos vendría bien algo de conversación fuera de nuestra burbuja.
No sé de donde lo ha sacado, pero me ha regalo un puñado de plantas nuevas y unas bayas de café y luego se ha reído como un crío ante mi reacción. Bah, el día que estas cosas dejen de hacerme saltar de ilusión, será el día en que ya no tenga sentido continuar.
3646
Idiota, idiota, idiota. Se me ha caído uno de los cuadernos al fuego de la caldera y la mayor parte es insalvable. Sólo eran historias, cuentos, pero me apena ser tan inútil... También se han caído parte de las hojas de cáñamo ya secas. Supongo que estamos objetiva e irremisiblemente colocados, pero ambos demasiado tozudos como para dejarnos arrastrar por el capricho de una hierba.
Hemos estado acariciándonos durante horas, explorando la sensación de las terminaciones nerviosas sobreestimuladas. Comiéndonos las ganas.
Ya sé por qué me toqueteaba tanto los pies, me ha regalado unas preciosas sandalias de cuero en las que se ha tirado días trabajando. No he podido evitar pensar en aquella conversación, en el camino, sobre sueños, deseos, posesiones... y ampollas.
3649
La chica nueva cuyo nombre soy incapaz de recordar se ha apañado para abrirse la cabeza, dice que fue un rinoceronte. En fin... una ocasión para experimentar con alguien a quien no me importa realmente hacer daño.
3650
Anoche volví a cabrearle y se fue fuera, probablemente para evitar lo que ambos sabemos que estaba a punto de ocurrir.. Esta mañana sellamos la reconciliación, sin nada que lamentar, con un par de cervezas. Tiene razón, nos estamos volviendo ermitaños y ambos reaccionamos igual de mal cuando algo o alguien trata de hacer palanca entre ambos.
Una apuesta divertida, bordeé la legalidad que nos autoimpusimos, pero gané: me debe tres respuestas. Creo que no conocía mis dotes de manipulación. Esta vez no pude enfadarme cuando me llamó "chica lista".
[El trazo es más irregular ahora, casi errático]
Por fin se ha dormido. No me gusta nada la herida del codo, no quise hurgar demasiado aunque él estaba aguantando el dolor estoicamente, creo que esta vez le ha pillado un tendón. Aún no sé como diablos logré fingir calma al verle entrar cubierto de sangre y con el brazo colgando de forma tan... grotesca. Pensar, necesito pensar, necesito una alguna mezcla nueva, más potente y, sobre todo, necesito encontrar la forma de que deje de brujulear por el taller intentando trabajar en una temporada.
3651
Maldito cabezota... cuando me desperté le encontré tallando un aro de marfil. Me asusta que pierda la funcionalidad del brazo por no estarse quieto, se volvería loco.
Me pidió una alternativa, se estaba poniendo demasiado nervioso y le ofrecí el cuaderno... lo devoró en apenas un parpadeo. Sólo recuerdo haberme sentido tan desnuda frente a él en una ocasión. Y ahora no puedo evitar preguntarme qué pasa por su cabeza. Me acarició la mano y la tensión en todo su cuerpo era más que evidente, ese temblor en la mandíbula... Sé que se largó por evitar hacerme daño. Creo que empiezo a comprender y...
3652
Una noche extraña, una confesión inesperada. Y una promesa.
No quiero saber qué diablos pasó anoche afuera, me partió el alma cuando me pidió ayuda. Imagino que Analía se acercó más de lo prudente y... el lobo cerró las fauces. Dioses, parecía recién salido del infierno.
Imagino que una parte de él sabía que esta vez no me iba a apartar. "Eres la única persona que me importa más que el polvo que levanto al andar." No sé como hacer que deje de torturarse con eso. Equilibrio... soy capaz de hacer que la tensión abandone su cuerpo pero sólo soy capaz de sustituirla con remordimientos. Todo era más fácil cuando mi mente era un cántaro agujereado del que el agua se escapaba irremediablemente, cuando podíamos jugar a que nada había pasado porque ambos sabíamos que no iba a recordarlo.
Está preocupado por lo que pueda pasar cuando nos larguemos... y no pude evitar corresponder su sinceridad con sinceridad... rompiendo nuestro pacto tácito de no hablar de según que cosas.
Soy incapaz de pegar ojo, escribiendo a la luz de las llamas de la caldera mientras él duerme. Quiero despertarle, decirle que lo sabía, que yo también...
3653
Tres verdades.
3660
A veces me planteo por qué coño lo sigo intentando. Ya, me rindo, por mí puede partirles un rayo a todos. Aún con su mente tortuosa es la única persona que merece la pena.
3668
Ding dong la bruja ha muerto...
3695
Adiós Augustópolis. Nos vamos, nos vamos sin mirar atrás, sin más que un poco de metal en los bolsillos y un puñado de planes.
Tal vez sea cierto que en el fondo soy demasiado ingenua. No me había dado cuenta de todo lo que se estaba cociendo aquí. Es tan... asqueroso. Si los suecos levantaran la cabeza, volverían a morirse.
3697
Aún tengo la marca de sus dedos en el cuello y apenas puedo tragar. Irónicamente, mi profecía casi se cumple hoy, de forma inesperada.
De nuevo junto al camino... Catarsis. Una parte de mí, varias partes de mí deseaban que apretara más. Maldita ironía, ahora soy yo quien lucha con los propios fantasmas para evitar hacerle abandonarse a los suyos.
- Eres la persona más extraña que he conocido. Te quiero. Debería matarte.
- Tal vez un día lo hagas.
Aún continuaron caminando en silencio un trecho, la mano de él en su cintura y la cabeza de ella apoyada en su hombro bueno. Esas fueron las últimas palabras que se dedicaron; ambos murieron sin ver cumplido su sueño: Edu "Flaco" de una angina de pecho, Beatriz "Musgo" de un infarto tras echar la última palada de tierra sobre el cuerpo del hombre al que nunca fue capaz de confesarle sus sentimientos.


