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domingo, 28 de julio de 2013

Recuerdos: Libreta IV

La última de las libretas, con varias hojas sueltas y restos de tierra entre las páginas.

[Pequeña libreta forrada en basta piel sin curtir de color pardo con la palabra "Recuerdos" escrita en la portada y la fecha 3610- en el lomo]




3610.


Me mata cuando pierde el control, no, cuando me lo hace perder a mí, cuando me hace creerle capaz de casi cualquier cosa, cuando la caricia de su piel casi duele, y también cuando duele; como si eso me demostrara que es real, como si necesitara que me hiciera daño para tener la seguridad de que jamás lo voy a olvidar, como si con ese placer doloroso me diera alivio.


3613.


Ayer fue su cumpleaños y quería ponerle a todo esto una especie de nota lúdica haciéndole un regalo, como si estuviéramos en una especie de vacaciones. A veces me jode ser tan... ¿simple? ¿cándida? Le habría rebanado el cuello a alguien sin mucho empacho si supiera que llevaba encima las llaves de una furgoneta. Regalarle una promesa... es patético. Si llegamos al año que viene y estoy cerca de él en esta fecha, espero tener algo más decente que una botella de vodka y una mamada.
También le rebanaría el cuello a alguien por una botella de vodka.


3615.


Una carrera, un baño en una poza, una noche de sueño reparador... En ocasiones me maravilla lo delirantemente feliz que se puede ser con algo tan sencillo; ahora mismo estoy sentada sobre la hierba disfrutando de la caricia del sol sintiéndome probablemente una de las personas más felices sobre la faz de la tierra.
No tiene la menor idea, ni la tendrá, porque prefiero cortarme un dedo a decírselo, del regalo precioso que ha supuesto esa sonrisa adormilada con la que se levantó hoy.


3619.


Hace ya cuatro años y medio, casi cinco... Supongo que fue absurdo fingir que no recordaba este lugar, o que no me afectaba. Desde luego él si parecía recordarlo; es extraño, parecía incómodo, con las mismas ganas que yo de salir de aquí, balbuciendo en su caso una excusa sobre los coyotes. Le hubiera abrazado en ese momento. Y también habría salido huyendo en dirección contraria.

No quiero volver, pero cualquier otra opción es ridícula.

Cosa curiosa, lo que si que no recordaba son todos los papeles y mapas que había por aquí, él dice que estaban la otra vez y es tremendamente meticuloso, concienzudo, así que debían de estar. Realmente debía de estar ida para no reparar en ellos.

No quiero volver. Pero sólo podemos volver.

Estoy haciendo tiempo sentada en el bicitaxi porque él quiere llegar antes por si hay problemas. ¿De veras cree que no voy a alcanzarle en cuanto se descuide? No tenía energías para rebatirle nada, no sé si es esa mirada o si este lugar de algún modo vampiriza mi energía o si simplemente estoy demasiado cansada, pero no le discutí, simplemente asentí siendo plenamente consciente de que no iba a obedecerle. Y de que eso no le va a gustar.
¿En serio creerá que voy a dejarle aparecer solo? Los problemas repartidos entre dos tocan a menos por cabeza, en caso de que los haya.

Pero no quiero volver.


3620.


Hogar, dulce hogar...


3622.


Ando con pies de plomo, de momento el recibimiento no está siendo malo; hay un par de cosas que... bueno, tal vez sea suspicacia por mi parte. El caso es que aquí nunca se sabe, los cambios de humor son repentinos y explosivos así que trato de pasar totalmente desapercibida, sonreír, ser solícita y encantadora...
La reacción por la muerte de Rob fue dramática, con lágrimas desgarradoras, golpes de pecho y cuerpos que caen al suelo y arañan la tierra con desesperación. No sé si habían pasado siquiera diez minutos ya cuando retomaban las sonrisas como si tal cosa. Me pone los pelos de punta todo esto.


3623.


Trabajar en silencio, con el oído pendiente a cada una de las palabras de él, a cada silencio, porque de pronto tengo la sensación de que en cada uno puede haber... una parte del plan a trazar. Me frustró ver como cada propuesta era casi rebatida al desgaire.
La voz de dentro de mi cabeza que me recuerda que debo sonreír tres o cuatro veces al día si no quiero que el terreno pueda resquebrajarse y hacerme tambalear.

La desollaría por curiosidad y placer a partes iguales.


3624.


Al fin una excusa para encerrarme a trabajar dentro, sola... No me avergüenza decir que me alegró cuando él encontró la coartada perfecta para venir a hacerme compañía. No me avergüenza decirlo si no hay nadie cerca para oírlo. Tiene razón, nos necesitamos el uno al otro y ya no hay forma de cambiar eso.

A solas de nuevo... por supuesto hubo represalias por no haberle hecho caso y haberle dejado llegar antes para ver cómo estaban las aguas, pero se controló. No sé si se está resignando respecto a mi cabezonería o el hecho de que de momento no haya pasado nada le hizo dejar el tema.
Lo que está claro es que es un jodido sádico... "Me gusta mirarte ahí fuera. Mientras trabajas y sonríes y aguantas. Pensar qué podrá estar pasando por tu cabeza debajo de todo eso, en donde no llega esa mierda y eres tú". Está casi disfrutando, maldito loco, le pone verme tan sumisa con Priumena porque sabe que me revienta tener que tragar. Me contagió su sonrisa, una sonrisa de las de verdad, de las que no somos capaces de compartir con nadie ahí afuera.
Me preguntó si seguía escribiendo, tal vez le pase el otro cuaderno, el de las pesadillas. Quiero satisfacer de algún modo su curiosidad y aquí las noches vuelven a ser terriblemente largas y necesitamos aferrarnos a lo que sea para mantenernos cuerdos.


Planes de huida. ¿Por qué tiene que ser todo tan complicado? Si siquiera nos pagaran la mitad del trabajo ya tendríamos todo para habernos largado hace tiempo. Aunque en el fondo... la libertad va a saber tan bien cuando le hinquemos el diente que cada pequeño lingote de hierro me produce un cosquilleo que me recorre todo el cuerpo. El hormigueo que siento en las palmas de las manos cada vez que trazamos esa ruta hacia el bosque...


3625


"Tus noches tienen que ser un infierno". No le imaginaba como un tipo impresionable, pero estaba pálido después de leer la libreta. Me recordó, innecesariamente, que no duermo sola. Estas noches fuera de casa, durmiendo con él... supongo que ninguna pesadilla tiene cojones para venir a importunar. Estuvimos hablando sobre ellas un rato, sé que van a volver ahora que hemos vuelto.

Estoy disfrutando del trabajo, tengo mis dudas sobre el resultado, pero necesitaba cansarme así nuevamente; hace que sea fácil pensar sólo en lo que importa.


3627


El olor de esa ramita de color morado pálido... increíble. Tal vez sea una ilusión, pero me relaja, me hace sentir tranquila y bien. Necesito hacer más experimentos con esta planta, quiero mezclarla con otras, secarla, macerarla... ¡tengo tantas ideas bulléndome en la cabeza! De momento estoy apuntando todas las sensaciones en un cuaderno, quiero hacer una especie de tratado de botánica y tal vez alguna de estas impresiones me sea útil en un futuro.


3630


Supongo que necesitaba recordar que, cuando juegas con fuego, te puedes quemar.


3631


Oportunidad de oro para probar las propiedades de la lavanda en dolores de cabeza tipo tensión. Parece que no funciona sólo conmigo. Un masaje con lavanda pese a la advertencia de que no era buena idea acercarme y ha tenido que reconocer, casi a su pesar, que se siente mejor. Para no variar, pareció leerme la mente cuando comentó divertido que soy capaz de meter la cabeza en la boca del lobo si pienso que ello me ayudará a probar una hipótesis o a concretar un experimento.


3632


Es demasiado pragmático para sugestionarse, el sujeto perfecto para experimentar; se ha prestado voluntariamente y parece divertido con mi interés en las plantas. Sí, yo también creo que es de lo poco que puede ayudarme a mantener la cordura aquí. De nuevo circo con las llaves, con los visitantes, con los materiales... estoy tan harta de toda esta mierda. Ya apenas me molesto en intentar salir de nuestra burbuja.


3634


Hoy hemos tenido una bronca monumental y me ha amenazado con quitarme el cuaderno y echarlo a la caldera. A veces no consigo hacerle comprender... Tras ver cómo funcionan las plantas en su vieja herida, quise comprobar cómo actúan en una herida fresca, se puso hecho una fiera cuando me corté y al final, para variar esta vez, me enfadé. Sólo le faltó arrancarme la ropa para ver si había alguna otra marca; sé que se preocupa por mí, pero está tarado si piensa que voy a rajarle a él para hacer experimentos o a esperar a que un animal vuelva a intentar merendarle un miembro.

Kora estuvo entrando y saliendo varias veces estos días con pésimas excusas, imagino que quería ver qué hacemos aquí metidos todo el día. Me pregunto hasta qué punto el clima de mierda aquí está influyendo en nuestro carácter y en nuestras broncas. Flaco llegó a sugerir que estaba tratando de cabrearle a posta como parte de mis experimentos y... bueno, no puedo negar que he jugado con esa idea, pero no se trataba de eso. De nuevo la tintura de lavanda salvó el día... de algún modo siento que me salvó a mí de algo que no me iba a gustar.


3635


A veces somos como un matrimonio de viejos y no puedo evitar partirme de risa. Él también se ha reido al verme arreglar el viejo abrigo y ha estado media tarde cachondeándose de mí, al parecer no me tomaba por una sentimental.

El plan de huida va marchando, ya tiene casi todos los metales para el barco y yo estoy escamoteándole horas al trabajo para dejar listos unos fardos de tela. Estoy mentalizándome para ir a suplicar que me dejen usar unas cuantas plumas, hay kilos y kilos en el almacén, pero por algún motivo parecen ser de su uso exclusivo... aunque nadie las usa. Me revienta ver a Flaco con el cuello hecho polvo, voy a hacerle una almohada si o si. Quiero meter también un puñado de lavanda seca en el relleno, estoy segura de que le hará descansar mejor.

Ahora es Priumena la que se asoma cada hora para ver qué hacemos y revisar las existencias del almacén. Cada vez me importa menos lo que pase detrás de esa puerta cerrada, sólo deseo salir para largarnos por fin de aquí.


3637


Le gusta que le lea en voz alta antes de dormir, aunque en ocasiones suele sumirnos a los dos en un etado de ánimo introspectivo.

"Equilibrio.... Eres capaz de darlo y de quitarlo con mucha facilidad." Me aterra pensar que cuando, de algún modo, le obligo a darme cierto equilibrio es su estabilidad la que robo. Priumena vino a "hacernos compañía" e interrumpió la conversación y él se aferró a ello para cerrarse en banda de nuevo. Me siento culpable, en deuda.


3638


Le hubiera abofeteado, he estado tan a punto... al final casi pareció molesto porque incluso para enfadarme "lo dejo a medias". En ocasiones es como si hablásemos dos idiomas distintos y... y yo soy demasiado torpe para interpretar sus acercamientos, tal vez él también sea torpe para iniciarlos. Y cuando hace las cosas bien, yo no me entero...
Si me pongo a pensar cuántas de las veces que nos hemos acostado ha sido algo natural o ha sido porque él se ha puesto hecho una bestia... ¿Tal vez eso sea lo natural para nosotros? Creía que estábamos evolucionando.
Se ha ido al almacén a hacerse una paja, dándome un empujón al que no pude evitar rechistar y cabreándole aún más. Sé que no debería ponerme borde cuando bebe, pero... joder.

Todo parecía mucho más fácil cuando viajábamos.


3639


Incluso para hacer las paces somos torpes... de un modo patético y enternecedor.


3640


¡Seda! Es lo más increíble que he tocado nunca. Tengo que hacerme con un poco de esa tela. Dice que estoy a punto de enviar su cordura al traste, ¡como si le quedara mucha! Hoy no puedo evitar estar de buen humor.


3644


Hay una chica nueva, todo curvas sensuales que desafían la ley de la gravedad, piel perfecta y mirada arrebatadora. Cada vez que se pasa por el taller se pasa el rato mirando a Flaco y lamiéndose los labios y no puedo evitar pensar en los animales de ahí fuera. Cuando se ha largado él ha dicho que jamás se había sentido tan follado con la vista... Aún así, parece bastante más normal que el resto. A los dos nos vendría bien algo de conversación fuera de nuestra burbuja.

No sé de donde lo ha sacado, pero me ha regalo un puñado de plantas nuevas y unas bayas de café y luego se ha reído como un crío ante mi reacción. Bah, el día que estas cosas dejen de hacerme saltar de ilusión, será el día en que ya no tenga sentido continuar.


3646


Idiota, idiota, idiota. Se me ha caído uno de los cuadernos al fuego de la caldera y la mayor parte es insalvable. Sólo eran historias, cuentos, pero me apena ser tan inútil... También se han caído parte de las hojas de cáñamo ya secas. Supongo que estamos objetiva e irremisiblemente colocados, pero ambos demasiado tozudos como para dejarnos arrastrar por el capricho de una hierba.
Hemos estado acariciándonos durante horas, explorando la sensación de las terminaciones nerviosas sobreestimuladas. Comiéndonos las ganas.

Ya sé por qué me toqueteaba tanto los pies, me ha regalado unas preciosas sandalias de cuero en las que se ha tirado días trabajando. No he podido evitar pensar en aquella conversación, en el camino, sobre sueños, deseos, posesiones... y ampollas.


3649


La chica nueva cuyo nombre soy incapaz de recordar se ha apañado para abrirse la cabeza, dice que fue un rinoceronte. En fin... una ocasión para experimentar con alguien a quien no me importa realmente hacer daño.


3650


Anoche volví a cabrearle y se fue fuera, probablemente para evitar lo que ambos sabemos que estaba a punto de ocurrir.. Esta mañana sellamos la reconciliación, sin nada que lamentar, con un par de cervezas. Tiene razón, nos estamos volviendo ermitaños y ambos reaccionamos igual de mal cuando algo o alguien trata de hacer palanca entre ambos.

Una apuesta divertida, bordeé la legalidad que nos autoimpusimos, pero gané: me debe tres respuestas. Creo que no conocía mis dotes de manipulación. Esta vez no pude enfadarme cuando me llamó "chica lista".

[El trazo es más irregular ahora, casi errático]

Por fin se ha dormido. No me gusta nada la herida del codo, no quise hurgar demasiado aunque él estaba aguantando el dolor estoicamente, creo que esta vez le ha pillado un tendón. Aún no sé como diablos logré fingir calma al verle entrar cubierto de sangre y con el brazo colgando de forma tan... grotesca. Pensar, necesito pensar, necesito una alguna mezcla nueva, más potente y, sobre todo, necesito encontrar la forma de que deje de brujulear por el taller intentando trabajar en una temporada.


3651


Maldito cabezota... cuando me desperté le encontré tallando un aro de marfil. Me asusta que pierda la funcionalidad del brazo por no estarse quieto, se volvería loco.
Me pidió una alternativa, se estaba poniendo demasiado nervioso y le ofrecí el cuaderno... lo devoró en apenas un parpadeo. Sólo recuerdo haberme sentido tan desnuda frente a él en una ocasión. Y ahora no puedo evitar preguntarme qué pasa por su cabeza. Me acarició la mano y la tensión en todo su cuerpo era más que evidente, ese temblor en la mandíbula... Sé que se largó por evitar hacerme daño. Creo que empiezo a comprender y...


3652


Una noche extraña, una confesión inesperada. Y una promesa.

No quiero saber qué diablos pasó anoche afuera, me partió el alma cuando me pidió ayuda. Imagino que Analía se acercó más de lo prudente y... el lobo cerró las fauces. Dioses, parecía recién salido del infierno.
Imagino que una parte de él sabía que esta vez no me iba a apartar. "Eres la única persona que me importa más que el polvo que levanto al andar." No sé como hacer que deje de torturarse con eso. Equilibrio... soy capaz de hacer que la tensión abandone su cuerpo pero sólo soy capaz de sustituirla con remordimientos. Todo era más fácil cuando mi mente era un cántaro agujereado del que el agua se escapaba irremediablemente, cuando podíamos jugar a que nada había pasado porque ambos sabíamos que no iba a recordarlo.
Está preocupado por lo que pueda pasar cuando nos larguemos... y no pude evitar corresponder su sinceridad con sinceridad... rompiendo nuestro pacto tácito de no hablar de según que cosas.

Soy incapaz de pegar ojo, escribiendo a la luz de las llamas de la caldera mientras él duerme. Quiero despertarle, decirle que lo sabía, que yo también...


3653


Tres verdades.


3660


A veces me planteo por qué coño lo sigo intentando. Ya, me rindo, por mí puede partirles un rayo a todos. Aún con su mente tortuosa es la única persona que merece la pena.


3668


Ding dong la bruja ha muerto...


3695


Adiós Augustópolis. Nos vamos, nos vamos sin mirar atrás, sin más que un poco de metal en los bolsillos y un puñado de planes.
Tal vez sea cierto que en el fondo soy demasiado ingenua. No me había dado cuenta de todo lo que se estaba cociendo aquí. Es tan... asqueroso. Si los suecos levantaran la cabeza, volverían a morirse.


3697


Aún tengo la marca de sus dedos en el cuello y apenas puedo tragar. Irónicamente, mi profecía casi se cumple hoy, de forma inesperada.
De nuevo junto al camino... Catarsis. Una parte de mí, varias partes de mí deseaban que apretara más. Maldita ironía, ahora soy yo quien lucha con los propios fantasmas para evitar hacerle abandonarse a los suyos.



- Eres la persona más extraña que he conocido. Te quiero. Debería matarte.
- Tal vez un día lo hagas.

Aún continuaron caminando en silencio un trecho, la mano de él en su cintura y la cabeza de ella apoyada en su hombro bueno. Esas fueron las últimas palabras que se dedicaron; ambos murieron sin ver cumplido su sueño: Edu "Flaco" de una angina de pecho, Beatriz "Musgo" de un infarto tras echar la última palada de tierra sobre el cuerpo del hombre al que nunca fue capaz de confesarle sus sentimientos.

jueves, 9 de mayo de 2013

Lux III: holly and ivy


Aragon, 3837

Is not strange the lover's torment? There you are, close at hand; there I stay, relishing the pain of not touching you. Letting our hunger grow, thus feasting on you will be not only breath-taking but soul-taking, mind-taking.
The pleasant pain of anticipating the painful pleasure.

And I owe you. I owe you a moment of pure, unquestionable, ecstatic bliss.
How did you call it? "a mind fucking blowing conflagration of flame and feeling". Your words, I am savouring your words; letting them tickle and pound in my brain; letting them caress my skin, letting them get entangled in my body in a rethoric embrace; each word conforming each link of the chain that pulls me close to you, drawing me in to you helplessly. And there you are, looking at me with those smiling, searching eyes; with that wide grin that I want to erase with kisses, with the brush of my skin, only to make it appear again. Over and over and over.

Rest, my powerful Dragon, the maiden will be sentinel of your sleep; I will not let the sun blind you but warm you up; I will not let the wind wake you but whistle a lullaby in your ear. And when the moonbeams come dazzling to cast their silvery caress over you they will find me under your spell, in that realm beyond infatuation, watching over you till slumber takes over me and drags me to its depths, with your name on my lips and my hand in the dew of my thighs, sighing upon that midnight pillow. Till that morning arrives when all will be holly and ivy and mutual gifts to unwrap.

I adore you.
Yours,
Lux.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Lux II

De nuevo robándole los pensamientos a otra de mis creaciones, más que nada por no perderlos todos esta vez, la mitad se han traspapelado ya.



Day 3820

Today one of the unnamed women died. Well, she probably had a name, but it seems she never shared it with anyone, nor any other thing. W. says that she never had spoken or even moved, only appeared there seven years before and... existed, if the mere "being there" can be called existence. Guess that technically it can.

I do not really understand it. The moment when the rope is cut. One moment you exist, and the next one you just do not. The heart stops pumping blood, you do not breath, yes, that is clear but... is that all there is to a life? Is all that there is to its end? Existence entails more than blood running and nervous impulses. Where does all the rest go?

I hate corpses. Empty carcasses; despite C's words I cannot get rid of the feeling that there is something lingering around, reluctant to cut the threads, lurking...

Day 3821

Rinalda woke up again today, for a longer period this time. We had an interesting conversation, it left me a bittersweet taste, though. Motivations... It appears that what keeps her so sleepy, so numb, is a lack of motivation. Also, it seems that she and her partner, Lily, never manage to be awake at the same time. That must be really disheartening and I cannot do a thing about it, but I should be able to help her find...something. I do not know, it is so sad! The way she thanked me for our little talk moved me.
I never thought about motivations before, I just... live the moment. Maybe the "problem" starts when you are conscious that you need a motivation. Paradoxically, she seemed too demotivated to try to find any motivation, so I will try to help her... if she allows me.

Day 3826

I have spent the last five days in a magic realm of bliss, enclosed in the Dragon's embrace. In the highest crenel of the highest tower, feeling the vertigo each time he held me over the edge in his powerful grip. Screaming his name each time he released me and let me plummet to rescue me in a nick of time, making me feel all his strenght.

I should feel so guilty... I did not even care if the world outside was coming down while we were coming over and over and over. His body was the only boundary of my universe. He killed me and brought me back to life so many times that I lost count.
He stokes that fire till I am surrounded by nothing but the crackling, I hear nothing but his voice, I see nothing but the blurred edges of those crumbling walls, his smirk, that smirk that drives me wild...

It is scaring how things are rushing, it is been less than two years, but I feel him so very inside of me. I... I love him. I should slow down, but I just cannot do it; trying to make him smile, oh nothing makes me happier than making him smile.

Eventually we surrendered to our duties. I served him breakfast in bed and rushed out, to fight the feeling of starting all over again. Now I am sitting in the palid sun that kisses my cheeks with a tempid caress; it is not that I feel like the most fortunate person in the world, I know I am. There is not a single muscle in my body that is not sore, there is not a single square inch of my skin that does not smell like him. And I am heart-meltingly ecstatic and filled with bliss. And probably not able to sit properly for a couple of days.
I love him.


Day 3827

Visits! I adore having visits... although they only stayed for a day and a night. I will start to consider seriously the "kindly kidnapping". Gosh, I remember perfectly Crow's face the first time I talked about it, and his dubious tone when he asked me if I was talking seriously, it was so funny!
Decklan and Trista, are their names. He seemed pretty nice and fun, apparently he is an old Wesley's friend, if old friend can be applied to someone who looks so young, I bet he was even under his forties. She was more quiet, with us at least, but looked very nice too, maybe a bit sad.

Day 3828

Today a badly-injured naked man arrived to Aragon from... oh, from where was it? Well, from somewhere with wild fauna anyway. After Wesley dressed him and gave him some booze to numb the pain, the poor thing fell in a heap on the cot.
Gladly he was clothed by that time, since he seemed to be a teetotaller too, or at least his body decided he should be one and pushed out all the booze... over him, over the cot, over the leather pile... I must admit that it would have been pretty uncomfortable taking care of him ten minutes before, I did not wanted to have to rub in his wounds, besides. Once clean and fresh, he fell asleep like a little cub. Hopefully he will wake up after some rest and can start working seriously in those hurts.
There must be so disconcerting and scary finding yourself alone, naked and attacked by a wild beast in the middle of nowhere!

Day 3830

I never thought that locksmithing could be such an enthralling science... Gosh, he drives me wild just with that smirk.

Day 3832

We had a new arrival today: Randal. He seems pretty quiet, but I hope we will be able to make him feel at ease. It gets so hard sometimes... I just do not know what else we can do to keep them awake and happy.

Day 3835

Another death, one of those silent sleepers. Crow was somehow worried, he said he is starting to get used to death and he doubted that could be good. For one, I think it is mere survival, I... I wish I could get used to... that too. Paul was his usual pragmatic self and put the practical note on it. I wish I had even half their mental strenght, they are not much older than me but they seem to always know how to react in those situations.
I do not like admitting it but I almost collapsed for a moment; the only thing that kept me from having a breakdown is knowing that Wes would worry, and I would never forgive myself. So... I have discovered that I can swallow the nerves, make a ball with them and use that tension to be a bit creative and write something that makes him cast a smile.

Tis better to give than receive? Nay; tis better to share and experience both simultaneously.

Day 3839

And another young boy: Bill. The poor thing seems so shy! Things have been lovely busy lately, no big deals, but... I like when it is like that. They do not know how happy it makes me to see them smile, and spar, and hear Crow's music and just enjoy a bit of delightful "noise". Not too much, just the right quantity.

The hawks are breeding again, two new chicks have born and that is a wonderful new.

Wes has to solve that keys issue with Rin, I think they are at it at this precise moment while I write, and I am trying to not let show that I am looking up at them from time to time. I just do not understand... well, it still seems like a silly whim to me, a matter of stubbornness or... alright, I prefer just think is a matter of being... wayward, at least I can cope thinking that's a queen's prerrogative.

lunes, 29 de abril de 2013

Lux I

De nuevo robándole los pensamientos a otra de mis creaciones, más que nada por no perderlos todos esta vez, la mitad se han traspapelado ya.

[Every page is covered in a delicated calligraphy, maybe too ornated, that suggest that the writer is a woman, probably a young one]


Day 3798

It is my fifth day here in Aragon and I finally find a moment to sit alone with a sheet of paper. It is so strange... there is something happening with my memory, since I have not the slightest reminiscence about who was I before the moment of finding myself naked in that beautiful grassland.
I harbour no doubt about my name: Lux Lager. And I also know some facts about myself, although some of them just come to me in a sudden way, as the certainty I had that that raw meat could easily make me faint even before sinking my hands in the barrel; as the fact that I do not like hunting; as the relax I knew I would find in sewing... Not really crucial facts, just some brushstrokes of what conform a person


[The writing seems to end abruptly, as if the writer just left it unfinished]

Day 3799

I have already mended the pants, they feel far more comfortable now, and a bit more demure. It ain't exactly that I am that prudish, but... I am afraid that I am getting more attention than I should from the guys, and I would not like let it lead to an awkward situation, I like this place too much.
Or maybe I am just being terribly conceited and they are only being nice, but better safe than sorry.
Wesley kindly lent me his place for a moment of privacy while I was mending the trousers. That man is really intriguing, he has a strange ability to bend and twist words, making them tickle, caress and arouse you in the very dephts of your brain. I feel more intrigued after seeing his house; the naked rafters, those marks in the walls. Rage? I am not proud to confess that I felt really tempted to peek in the room after the arch.

Paul and Crow are really nice too. I find particularly adorable Crow's enthusiasm towards... well, almost towards everything. It makes me sometimes wish I was not so... moderate in showing some inner... whatever.

Today one of the sleepy women woke too, Lily is her name. It made me glad see that not only the men are lively around here, and I would really like to have a friend to talk about laces and embroidery with.

And it seems we are going to have a party! Crow even suggested he might sing us something, which would be simply delightful. I am sure this other woman, Estrella, needs a party. She does not seem exactly friendly, but I guess it is only natural after a loss. Maybe a good party and a bit of bliss is what this place needs, there is a cloud of sorrow hanging over them for some moments. Survivors, as Wesley said... and I can not help feel like cuddling them and try to... bah, I am "talking" nonsense again.

Day 3801

I have been dealing with a strange feeling of uneasiness whose origin I can not identify. I am right now "hidden" knitting a wool beanie and a pair of mittens for Estrella, she told us yesterday it was her spawnday and I felt like making something for her... but in a more selfish note I also felt like being alone and I really can not understand why. I even switched off the radio, because the distant voices were perturbing me. Why am I so retiring today?

Is really cowardice a protection against temptation? Would it really be that bad trying to scratch the itch of my curiosity?

Why do I suddenly have this perturbing sense of dread, as if a dark foreboding? Does it has something to do with that nightmare or... vision? That spectral image... I would swear that I was not only wide awake, but fully conscious, and surely it was before even wetting my lips in that liquid fire that I hope not to taste again... Anyhow, I will not ask him, whatever it was, belongs to his privacy. And I somehow feel that the mist grows thinner since that night...

All I seem to have today are questions, not even a single answer.


Day 3803

Today we received a lovely visit: Jackeline Sindar; her genuine curiosity about everything that surrounds her is just charming. She arrived here looking for a radio repeater, it appears there were one in some city nearby but they did not let her have a look at it; she settled for a transmitter then, so I tried to be a nice hostess and offered Wesley's radio. I was more reluctant to offer her my own body though when, after examining carefully the device, she expressed her curiosity about healing and treating the human body.
Apparently she is a roaming traveller, but I hope we will be able to keep her curiosity enough satisfied yet enough aroused to have her around for some time.


Day 3805

I think Crow is harboring some feelings towards me. And I hope I am mistaken, because he is just adorable but that sounds really rushed. And also... well, there is my growing... curiosity?.

I was still "hidden" in the Haven, actually I have kind of taken over this building as the seawing headquarters, and he got in to have a nice talk. I still was trying to get rid of the... threads of that cold mist that I was feeling wrapping me and I must admit that I enjoyed a bit of warm sympathy.

We talked about writing, he was curious about my notebook, so I took out this diary pages and let him have a look at the rest. When he read the text about the wraith... well, his reaction surprised me, he gazed into my eyes and asked me if that was about Wesley; I cannot understand how he linked those concepts and when I asked he only answered that he was no stupid and seemed somewhat uncomfortable, so I tried to redirect the conversation towards his music and still have no clue about that weird linking. We talked long and I told him about that sensation of ice about to crack under my feet. He said then that he was afraid of losing me... I did not wanted to go into great detail about that; his words, the way he was looking at me... I was afraid that he could say something that he would after regret, something that I did not want to hear, something that would break that ice and make someone come down into the freezing water... so I just answered jokingly that I was not planning leaving Aragon.

The song he has been working on... it appears it was for me. He left it on the floor but then told me he preferred if I do not read it. Artists can be very complicated!


Day 3808

...there is a gift hidden in the hoard, in the depths of the Dragon's lair...
Gosh, I still feel him inside of me, the burning breath of the dragon making me plead for more.



Day 3815

Wild...



Day 3817


Things have been quite peaceful here lately. At least, out of the dragon's lair. The drywall... now I cannot help a foolish giggle when I remember my first impression.

I had a nice talk with C. the other day, he is so sweet. It seems my intuition was right, he was having some romantic feelings towards me. He also told me he noticed something in the way I look W. and that he truly thinks I could make him happy; that made him work on those feelings til turning them in a wholehearted friendship, in something fraternal. My big bro, as he says.

Making him happy... I must admit that there is also a selfish motivation in that, because nothing makes me happier than being conscious that his smile is more frequent now, wider.

domingo, 12 de agosto de 2012

Recuerdos: Libreta III

La tercera de las libretas es más fina que la previa y también que la posterior. La caligrafía parece, en general, más descuidada, casi errática en algunos puntos. Parece pertenecer al período 3590-3605.

3590.


...Y me había prometido no volver a escribir, pero lo necesito para mantener la cordura que pueda quedarme, para recordarme que estoy viva, que puedo hacer algo además de dormir.

Recuerdos... tanto tiempo anhelándolos y ahora daría casi cualquier cosa por no haber recuperado aquello. No sé cómo manejar esa información, no sé cómo... Es jodidamente confuso deberle la vida a alguien que de pronto te inspira...miedo; es jodidamente desconcertante tener al mismo tiempo en la cabeza el recuerdo de ese momento junto al recuerdo de los días y días de cuidados, de preocupación por mí; es jodidamente turbador sentir gratitud, sincero cariño, probablemente bastante más, hacia quien en un momento dado te despojó de lo más elemental que puede tener una persona: la dignidad. Y es jodidamente enfermizo no poder más que mostrarme de acuerdo con él en que fue algo necesario.

No puedo admitirlo, ni siquiera soy capaz de reconocer ante mí misma la mayor parte del t
[A continuación hay un párrafo completamente ilegible, tachado con tanta fuerza que el papel está rasgado, sugiriendo cierta rabia o arrebato de gran intensidad emocional en la persona que lo escribía]


3593.


¿Es una retorcida y mórbida forma de autodestrucción?



3594.


Músculos entumecidos, letargo, abulia... cada vez cuesta más trabajo despertar, cada vez me apetece más dejarme arrastrar por ese sueño pesado sin sueños. Así que estoy haciendo lo único que puedo hacer: un esfuerzo por levantarme, siquiera un rato cada día.
Tengo la sensación de que Flaco está en las mismas, tras varios días de sueño mutuo casi pareciera que forzamos la conversación. ¿Antes era más fácil porque yo no sabía nada o es simplemente este maldito sopor que nos vuelve torpes?
Los escasos ratos en los que Rob está despierto, casi hay que arrancarle las palabras. Le veo diferente desde lo de aquella mujer, aunque no me parece del tipo que lamenta llevar a la espalda una muerte que considera justificada. He desistido en mis intentos de aproximarme a él de una forma cordial. Me rindo.


3596.


En ocasiones es inevitable sentirse un poco como el funambulista que trata de no mirar abajo. Equilibrio. Y utilizo las letras como contrapeso. Y, en ocasiones, creo que me he habituado a utilizarle como contrapeso a él.
Equilibrio. Es ahí donde radica el secreto de todo cuanto tiene sentido, conseguir el delicado y precario equilibrio entre lo que se olvida y lo que se conserva.

3598.


Creo que fue el hambre lo que me despertó anoche. Creí oír en sueños la voz de Flaco ofreciéndonos comida, pero debió de ser verdad. Últimamente me cuesta más despertar, despertar de verdad, el paso de estar dormida a estar totalmente despierta. Es un momento extraño en el que todo parece un poco más irreal y en el aire parece flotar una sensación, casi la promesa, de que absolutamente cualquier cosa puede suceder.

Me cuesta más centrarme... ¿Realmente pensaba que simplemente recordando se solucionaría todo?
Sé la respuesta, aunque me disgusta reconocerme tan ingenua, tan inocente.
Inocente... supongo que no es la palabra más adecuada.

Anoche deseé por un momento que estuviéramos aún perdidos en el camino. Me pregunto si es consciente de lo que me hace sentir cuando me mira de ese modo, de lo que desencadena cuando sus movimientos, sus palabras, me hacen súbitamente ser consciente de... no sé como explicarlo ¿su virilidad? Es algo más que su cuerpo. Es... mucho más que su cuerpo. Jamás me ha pasado con Rob y, objetivamente, no está mal.

El camino... a veces tengo la sensación de que todo pasa en el camino, como si el tiempo entre viajes fuera un mero trámite, un coger fuerzas para lo que realmente es vivir. En los caminos me he perdido, me he encontrado, he roto con la maldita sensación de impasse, he sentido el mayor de los miedos, el mayor de los placeres... Y eso me hace pensar en las ganas de huir de Augustópolis ¿a dónde? ¿de qué? Mil preguntas y sólo una respuesta. Una que aún me cuesta admitir.


3601.


Estamos terminando aquí al fin, haciendo preparativos para volver y eso me hace sentirme absurdamente animada. No comprendo por qué Rob está tan apático, realmente él debería ser, de los tres, el que más ganas tuviera de volver a casa.
No sólo no sé llegar a él sino que no tengo ni la más mínima idea de qué pensamientos pueden cruzar su mente. Aparentemente, sólo Flaco y yo compartimos una cierta excitación respecto a largarnos cuanto antes; se le nota, como si un cierto hormigueo fuera casi palpable en sus movimientos, anticipación o tal vez sólo sea impaciencia. Me gusta tratar de leer en su cuerpo cuando no es consciente de que le observo, creo que no tiene ni idea de lo elocuente que puede resultar a pesar de su hermetismo habitual.


3604.



[La entrada está escrita con una caligrafía irregular, descuidada, como si hubiera sido garabateado aprisa. El papel está perforado en algunos puntos, como si se hubiera escrito con tanta presión como para traspasar la página]
El día que logre entender qué coño pasa por su cabeza, qué coño pasa por la mía... Es enfermizo ¿soy una jodida enferma, me está convirtiendo en una enferma o lo fui desde siempre? Y en realidad ¿Qué coño más da? Es probablemente lo que menos me preocupa ahora.

Llevaba un rato tratando de refrenarme cuando de pronto le sentí tocándome con avidez, con algo más que rudeza, casi con rabia,... la presión contra el suelo y mis malditas ganas de rogarle que no parase. No lo entiendo, joder, no tiene sentido; lo recordaba todo, todo. En cuanto sentí su peso sobre mi espalda, en un parpadeo hasta los detalles más insignificantes estaban ahí: el sonido del viento en la arboleda, su respiración, el ruido de nuestros cuerpos, el tacto de su piel, la sensación de los guijarros arañando mi mejilla, su voz instándome a suplicarle por mi vida... todo. Y aún así su mano seguía convirtiendo mi cuerpo en agua. ¿Estoy rematadamente loca? Ni siquiera es sólo sexo, no es sólo desearse, es algo retorcido, extraño... es casi una necesidad imperiosa de sentirle... es... dioses.

Supongo que acaba de ser un ejercicio de contención lo de largarse súbitamente y perderse en el camino. Desde luego para mí lo está siendo no echar a correr detrás de él, no empujarle a convertirse en ese animal en el que no se quiere convertir, no reconocer que ESA mirada me mata de sed. Le deseo tanto que a veces me quema, pero no es sólo es eso, es algo que está más allá del deseo, tal vez más allá de la locura, quizás en un oscuro e impreciso punto intermedio entre ambos.
¿Es algo parecido a eso lo que siente la cebra cuando el leopardo desgarra su vientre, cuando se alimenta de sus vísceras aún palpitantes? Es una especie de... abandono, de alivio. Me faltan palabras. Y ahora mismo me falta también su piel. Y además de sedienta, estoy furiosa, con él, conmigo, con ellos, tal vez con el mundo.


[La escritura va haciéndose más menuda y menos apretada, más relajada a medida que avanza la entrada]
Me siento no sólo en deuda, sino culpable. Él mismo ha reconocido que está harto de pensar y... no sé cómo estaban las cosas antes, pero tengo claro que desde que aparecí allí, totalmente desorientada, desnuda y perdida, no he hecho más que complicarle la vida. Y realmente tengo la necesidad de darle un momento incuestionablemente bueno aunque sea fugaz. Hasta ahora no le he dado más que mi memoria, y ya la he recuperado.


3605.



Anoche estaba demasiado histérica para tomarme un rato para reflexionar sobre el tema de Rob. Ayer cayó de pronto, sin palabras, sin heridas... Ha sido un poco desconcertante. Tardé unos cuantos minutos en reaccionar y acercarme a comprobar si tenía pulso, si respiraba ¿Habría cambiado algo si no me hubiera quedado paralizada? Probablemente no, pero...
Me causa cierta tristeza, pero es una tristeza sesgada por una sensación de... alivio, él lo describió de una forma perfecta cuando dijo que era la primera noche que no sentía el ojo de la secta sobre él.

Mientras recogía algunos de sus papeles y las llaves, no podía parar de pensar, maldita zorra egoísta, que probablemente nos acusaran de habérnoslo cargado, a pesar de lo ridículo de la idea. Al punto me recriminé por tener la mente tan sucia como un pozo de brea, pero él también lo pensó. Y también pensamos lo mismo al deslizar los dedos por esa llave... No vamos a hacerlo, es cierto que compensa más hacer las cosas de forma legal, si nos dejan, pero me gusta jugar con esa idea, acariciarla y el compartir con una mirada esa posibilidad, sin aludirla directamente, estimuló mi imaginación hasta límites que tal vez luego nos llevaron a lo que nos llevaron. Y por otra parte, no tengo muy claro que nos vayan a permitir hacer las cosas bien.
En realidad lo de Rob sólo confirma mi idea de que no tiene sentido hacer planes a largo plazo.

Espero que, al menos, haya sido relativamente feliz, yo me quedo con el recuerdo del tío alto de ojos grises y sonrisa fácil que se asomó a un camino para tratar de mediar entre una tarada orgullosa en plena crisis de ansiedad y el resto del mundo.

viernes, 10 de agosto de 2012

Recuerdos: Libreta II

La segunda de las libretas también tiene la palabra "Recuerdos" en la portada. En este caso, el lomo reza 3563-3583.


3563.


De nuevo me ha venido a la mente esa melodía, hasta él se ha dado cuenta, aunque no recuerda haberla oído antes del otro día. Me hace sentir asustada y al mismo tiempo me transmite cierto... "alivio"; tras darle vueltas y más vueltas creo que posiblemente se deba a que es de las pocas cosas que me resultan familiares, de ahí esa sensación de falso consuelo. Supongo que si quiero escarbar algo ahí debería centrarme en esa otra extraña sensación ¿por qué me hace sentir asustada?

Y por otra parte esa... sed sigue ahí haciéndolo todo aún más confuso, y él contribuye en gran medida a esa sensación; en ocasiones es como si la caricia de sus ojos en mi piel despertara... ni siquiera sé lo que es exactamente ese ansia o, mejor dicho, a qué obedece.



3564.


Hemos llegado a la siguiente parada: desierta, como la anterior.
Rob debía de estar harto de esperarnos. A veces me pregunto qué le cruza la cabeza, tengo curiosidad por saber si también me provocaría esas sensaciones tan desagradables como Priumena y Kora, la verdad es que no me da la sensación de ser un mal tipo y, por lo que leo, nunca me la ha transmitido, pero no sé comportarme de forma amistosa y casual con él, me noto torpe, tensa, con esa estúpida sonrisa que me empeño en enarbolar a modo de escudo y que seguramente tendrá toda la pinta de una mueca horrible. Es curioso, relacionarse con Flaco es tremendamente fácil y, en cambio, parece una persona infinitamente más complicada.


3565.


Puestos a tener que depender de la cabeza de otro, es un privilegio depender de la de alguien agudo y con iniciativa, tiene un montón de ideas que tal vez podrían ayudarme, la mayoría no son factibles ahora mismo, pero tal vez lo sean: si encontramos alguna especie de médico, de curandero o algo así podríamos intentarlo con la hipnosis. Joder, hasta me pondría sin dudar en manos de cualquier chamán en taparrabos ahora mismo.

Otra opción es el alcohol, no me sonó a buena opción al principio, ¿Cómo tratar de encontrar recuerdos aferrándome a algo que suele difuminarlos? Pero cuanto más lo pienso, más factible me parece; al fin y al cabo, si hay algo que me está bloqueando, tal vez esa desinhibición venga bien, anestesiar la parte más racional de mi cerebro y dejar que sean el hipotálamo y los instintos los que tomen las riendas por un rato. Encontrar recuerdos donde otros hallan el olvido...

Me habló luego de los olores, una especie de... terapia olfativa; me describió olores, momentos, recuerdos... De una forma tan vívida, tan... Fue increíble, hubo un momento concreto en el que sus palabras me transportaron hasta poder oler el mar y, sobre todo, escucharlo; podía oír perfectamente las olas rompiendo contra la roca, las veía deshacerse en jirones de espuma blanca, sentía la brisa acariciando mi piel, saboreaba el salitre al recorrer mis labios con la lengua... No llegué a asir el momento, se me escapaba como el agua de ese mar entre los dedos, pero sé que es un buen recuerdo, la sensación de apoyo, de seguridad. Me gustaría volver a ese momento.

Hubo algo confuso luego, su empeño o tal vez advertencia de que no debería fiarme de él, esa insistencia... Una alusión a que él si necesitaba alcohol y se cerró en banda en cuanto traté de asomarme a esa puerta que algunas veces parece dejar entreabierta. No quise molestarle más mientras descansaba, imagino que está harto de cargar con una cabeza hueca, para él debe de ser un auténtico coñazo todo esto, aburrido, frustrante.

"Los recuerdos te cambian..." "¿Has pensado que recordar podría hacerte una persona diferente?" ¿Y por qué su dedo en mi costado me hizo sentir ese terror? ¿Por qué casi esperaba, cuando me llevé la mano allí, encontrármela ensangrentada?

Mierda, me ha dejado con demasiadas cosas en las que pensar, no puedo pararme más y no puedo escribir mientras pedaleo, pero tengo tanto pánico a olvidarlas...


3566.


Instinto. Pulsión. Deseo. Y sus labios en mi piel mandaron a la mierda cualquier atisbo de autocontrol, y sus manos en mi cuerpo pararon el tiempo.

Hubo un momento en el que, a pesar de la tibieza de su cuerpo, de su rudeza saciando mi sed, no sé si su mirada o su expresión hierática... dioses, no sé qué fue o qué desencadenó en mí: me sentí tan vulnerable, tan expuesta, tan... terriblemente asustada y aún así tremendamente excitada al mismo tiempo.
Por un instante casi hubiera jurado... ni siquiera sé el que, pero le sentí capaz de hacer algo horrible, de hacerme daño, y eso sólo me hacía desearle más. Bah, no tiene ningún sentido y sólo fue un instante. ¿Pero por qué en ESE momento me vino a la mente esa maldita canción?

Por suerte cada una de mis terminaciones nerviosas se encargó de impedirme pensar. Me encanta ese instante en el que las sensaciones acallan cualquier tipo de rumor, atajando pensamientos y centrándose en ese universo sensorial, como si todo lo demás careciera de importancia, como si por un rato no importara la historia, ni el pasado, ni los recuerdos.

3567.


Nunca hubiera pensado que se puede dormir tan bien en la trasera de un bicitaxi.

Me puso los pelos de punta silbando esa maldita melodía ¿Por qué me hace sentir más... miedo cuando es él quien la tararea? La asocio con él de algún modo, como si fuese una especie de banda sonora que... bah, no tiene ningún sentido y me siento demasiado bien como para pensar hoy.

Está de un humor extraño hoy, tal vez por agotamiento; no sé por qué no me despertó para relevarle.


3568.


Ha comenzado a tallar una sarta de recuerdos para mí, que ahora ciñen mi muñeca:

Un colmillo afilado, no muy grande. Me acelera la respiración acariciarlo, me trae el aullido del coyote, la luz pálida de la luna y el frío que calaba hasta los huesos.
Otro colmillo mucho más largo, esbelto. No lo identifico, pero me transmite... como una sensación de adrenalina agolpándose para luego salir en torrente, dejándome exhausta y satisfecha. Acecho, triunfo...
Una caracola... vuelvo a oír el mar cada vez que deslizo los dedos por esta talla;
me hace sonreír, me hace sentir cierta calidez que no atino a explicarme del todo. Sé que hubo un momento, junto al mar, en que simplemente me sentí feliz, sin atisbo de inseguridades, sin miedos, apoyada.

Lluvia. Adoro la lluvia. Me encanta sentir las gotas de agua acariciándome, frías, tonificantes, reparadoras, limpiándolo todo a su paso...


3569.



Hemos llegado a Vargana Ylar. Me gusta como suena.
Rob estaba preocupado, dijo que hemos tardado tres días en llegar. Es imposible, el camino era más corto esta vez y me ha pasado demasiado rápido...

Esto está desierto, como los demás asentamientos, pero había ropa y algunas herramientas tiradas por el suelo. Ni rastro de cadáveres, Rob dice que él no ha enterrado tampoco ninguno. Es como si quien quiera que estuviera asentado aquí simplemente se hubiera esfumado. Raro. Pero es el primer lugar alejado de la línea de costa que muestra restos de paso humano, y eso estimula mi curiosidad.

Hay varias notas, pero están escritas en un idioma que no concuerda con ninguno de los diccionarios que tenemos. A Rob pareció sorprenderle el interés que Flaco y yo mostrábamos precisamente por esas notas, por elucubrar qué pudo suceder con los pobladores previos de este asentamiento. A mí simplemente me maravilla que eso no le
intrigue. La ropa y las herramientas... me sugieren una huida. ¿Tal vez tuvieron un fin violento? Supongo que si logramos encontrar algún diccionario y traducir estos papeles, encontraremos la respuesta.


3570.


[Hay una mancha de lo que parece sangre seca dejada por un dedo en el lateral de la hoja, como si un dedo ensangrentado hubiera aferrado el papel marcando parte de su contorno y de sus surcos]

Las rosas son terriblemente ingenuas. O tal vez arrogantes. O de una arrogancia ingenua. ¿Se creen que sus pequeñas espinas les van a servir para enfrentarse al mundo?


3571.


Necesito sudar, necesito actividad y picar carbón no me agota lo suficiente. Quiero estar tan rendida que no logre pensar.

Me asfixia tanto aire, no tener donde meterse, donde huir por un segundo. Sólo mares y mares de hierba hasta donde alcanza la vista.
La maldita sed, que no para de crecer cada vez que... dioses, me voy a volver loca.

3572.


Echo de menos el camino.


3573.


Trabajar. Entrenar. Dormir... Lo bastante agotada como para no querer, no poder, hacer ninguna otra cosa. No lo bastante como para no morir de sed.

3574.


Sólo he sido capaz de despertar para coger el pico y trabajar en la veta como una autómata. Ellos tampoco parecen más habladores.

3575.


Ni siquiera hice amago de entrenar hoy. Ni siquiera quiero escribir, ni pensar, ni recordar, ni sentir. Es como si la sensación de letargo fuera invadiendo no sólo mis miembros sino también mi mente.

Recuerdos: Libreta I

De nuevo siendo la voyeur que hurga en la vida de uno de mis personajes, casi a hurtadillas esta vez. Fue una increíble historia a dos a la que no creo que sepa poner colofón yo sola.
Gracias a S. por su creatividad, su generosidad, su talento. Ha sido más que un placer.






Ella siempre fue un desastre con los papeles. Cuando su corazón falló tras cubrir con una última palada de tierra el cuerpo de Edu Colina, "Flaco", como solían llamarle, ni siquiera fue capaz de sostener en sus manos esa carpeta forrada en basta piel de la que jamás se separaba. Al instante el viento barrió todos los papeles diseminados a su alrededor, mientras sus blancos y largos dedos se crispaban aferrando esa última pregunta que él le dejó. Y esa última respuesta.
No tuve tiempo a perseguir sus poesías, sus historias, pero el conjunto de cuadernos de anillas de hueso cubiertos con esa caligrafía menuda, pulcra y redondeada, están a buen recaudo, testigos delatores de parte de su historia.

El primero de los cuadernos tiene la palabra "Recuerdos" escrita en la portada y la fecha 3542-3562 en el lomo. Parece comenzar después de la huida, de la violación y de los primeros cuidados recibidos en aquel lugar tan inhóspito antes de que él se fuera para dejarla ordenar sus ideas a solas, macerar su amenaza o tal vez valorar en su justa medida su actuación.



3542.
El bramido de los hipopótamos me ha hecho abrir los ojos para encontrarme envuelta en un trozo de piel basta con el que supongo que él me ha tapado antes de irse. Hace frío y la luna apenas ilumina el claro; tenía razón en cuanto a... y tenía razón
en que esto me da miedo ¿Tal vez la tenga respecto a todo lo demás? Estoy demasiado confusa para pensar.

Sigo sin recordar nada ¿Estaré simplemente loca? Por eso he comenzado a escribir este cuaderno, no puedo permitirme perder más recuerdos o creo que perderé con ellos la cordura.

3543.

Silencio. Un silencio que me sobrepasa, sólo interrumpido por los sonidos amenazadores de las fieras. Hasta el ulular del viento en los árboles me resulta inquietante. Apenas he pegado ojo, el aullido del coyote ha sido casi ininterrumpido, crispando mis nervios, burlándose de mí, haciéndome sentir casi tan vulnerable como cuando Él me obligó a mirarle mientras me demostraba que puede hacerme tragar mi orgullo sin apenas esfuerzo... Noquieropensar. No quiero pensar. No quiero pensar.



3544.

Mudo silencio que oprime.
Sigilo.
Pulsante miedo que hiere.
Recelo.
Redentora subordinación que calma.
Dependencia.

Ominoso me asfixia,
y punzante lacera
el consuelo que alivia
la agonía de la espera.




3545.

Frío y silencio. Por las noches empeora, en la oscuridad los sonidos de la pradera parecen hacerse más amenazadores: el bramido de los hipopótamos, el rugido de los leopardos, el maldito aullido del coyote.




3546.

Debería haber emprendido ya el camino de vuelta. Llevo un rato preguntándome si tendré el valor de no hacerlo, de seguir caminando hacia delante, haya lo que haya.
Recuerdo sus palabras, aunque no su voz, y una parte de mí, una parte pequeña y retorcida, quiere saber si realmente sería capaz de dar conmigo si simplemente me
largo; de qué de horrible podría hacerme si le hago salir a por mí.


3547.

Tengo la sensación de haber despertado justo a tiempo; un olor pútrido me hizo abrir los ojos. El maldito coyote estaba frente a mí, a escasos centímetros de mi cara. Sin pensar nada más, me levanté y eché a correr hacia el camino.
Ahora estoy sentada sobre el mismo tocón en el que paramos en el camino de ida...
Llevo un rato andando con los ojos cerrados, arrastrando los pies sobre la gravilla para borrar allí la huella de mis rodillas, más allá la de las suyas, un poco más
adelante el surco que mis uñas dejaron en la tierra.
Ahí hay una única y diminuta gota de sangre, como un testigo mudo pero acusador.
No quiero pensar. No puedo. Tengo la sensación de que cuanto más lo pienso, más lo comprendo y no sé si puedo permitirme comprender eso, es demasiado retorcido.



3548.

Hoy he llegado de nuevo a "casa". Con la cabeza gacha y un proverbial rabo entre las piernas. Me he puesto nerviosa... pero he tomado aire, he contado hasta veinte y apenas se ha notado.
Rob parecía genuinamente contento de verme. Priumena me abrazó con una efusividad que ni esperaba ni supe corresponder. Me asomé al taller, dije que quería saludarle... Sentía la necesidad de decirle, sin palabras, que tenía razón.



3549.

Rescoldos, calor, abrigo.
Calidez.
Espejismo. Me da igual.

Es curioso como algo tan tosco como el carbón y la caliza pueden, a base de calores, y fusiones, modificar un metal tan duro y frío como el hierro y convertirlo en algo vivo como el acero. Me gusta el acero. Maleable, dúctil y aún así sólido, firme...




3550.

Ayer Él expresó su curiosidad por saber qué escribía en este cuaderno. Se lo expliqué, que no pensaba perder más recuerdos, y mostró bastante interés en atisbar lo que aquí pudiera contar. Con la advertencia de que sería sólo en esa ocasión, pero le di la libreta diciéndole que, hasta la fecha, él estaba al tanto de todo lo que yo podía haber escrito aquí... Mientras leía página tras página con avidez, no pude evitar preguntarme por qué motivo le ofrecí lo único que tengo realmente mío.

Al principio, pensé que simplemente no sentía pudor en compartir con él mis letras, ya que al fin y al cabo me ha visto desnuda más allá de lo meramente físico, más de lo que jamás nadie volverá a verme, porque si vuelve a suceder me aseguraré de no estar viva para contarlo.

El caso es que, mientras le observaba por el rabillo del ojo, me di cuenta de que el
motivo ulterior no tenía nada que ver con una ausencia de timidez respecto a él, sino con que su curiosidad había estimulado mi ego. Maldita estúpida, me sentí tan imbécil, tan presuntuosa y tan ingenua al mismo tiempo... No es por mí, su curiosidad, estoy segura... No hay más que mirar el panorama que nos rodea, tenemos
que aferrarnos a lo que sea para mantener la cordura y la curiosidad no es algo malo
a lo que agarrarse.

Mantener la cordura... ¿Lo conseguiremos?



3551.

Un viaje ¡un viaje lejos de este lugar! Con Él y con Rob. Parece ser que vamos a estar unos años recogiendo carbón. Me ha extrañado que Priumena me ofreciera ir con ellos, pero me ha faltado tiempo para decir que sí. Traté, no obstante, de disimular mi entusiasmo: por un lado, temía que cambiara de idea si me veía demasiado excitada al respecto y por otro... hay parte de esa excitación que no sé exactamente a qué obedece, así que simplemente no quise mostrarla ante él.

Tras incidir un par de veces en la posibilidad de que el lugar al que nos dirigimos
esté poblado por "extranjeros peligrosos", sólo le faltó darnos una palmadita en la espalda al explicarnos que iremos con esta birria de escudos y sin armas. Me gustó ver a Flaco apretarla, despacio, suave pero firmemente hasta lograr un arma relativamente aceptable y un buen escudo.



3552.

Ha sido un poco liberador pasar el día de hoy a solas con él en el taller, sin presiones, sin tensiones... Trabajo cómoda a su lado, bueno, estoy cómoda a su lado. Y me sorprende, debería sentirme un poco asustada y sin embargo son Priumena y Kora quienes me asustan: la una con su suspicacia, su hipocresía y la manía de intentar casi obligarnos a sonreír; la otra... bueno, supongo que tarde o temprano abrirá esa enorme bocaza que tiene para volver a insultar, no me callaré y
seguramente me partirá la cara. En el fondo mi bocaza es exactamente igual de grande, supongo, simplemente no suelo compartir mis opiniones de forma tan gratuita y, probablemente, mis taras mentales no son tan obvias.

Al menos siento que él me entiende de algún modo, no me frustra, quizás sólo esté en mi cabeza, no lo sé... Se supone que nosotros somos los "raros", los "complicados" y a mí se me antoja que somos los simples y son en realidad ellas dos las difíciles de comprender.



3553.

Hoy me despertó una pesadilla; bueno, creo que era una pesadilla, pero no recuerdo qué estaba soñando sólo una sensación de opresión en el pecho y la certeza de que estaba a punto de gritar, casi sentía el grito en la garganta. Había
vuelto a arañarme las manos durmiendo, como en las noches que pasé en aquel claro... Si tan sólo pudiera recordar ¿O tal vez sea mejor así?


3554.

Preparativos y más preparativos. Aburrimiento.


3555.

Parece que no somos nosotros los únicos que estamos ansiosos e inquietos. Algo sucede con los animales, hoy parecían más agresivos y uno de los leopardos atacó a Flaco. No llegó a nada grave, pero... habría sido menos si Priumena se hubiera dignado a darle un escudo de verdad YA, que se lo ha ganado con creces trabajando.



3556.

Finalmente salimos de viaje. Rob irá en el tándem y nosotros en el bicitaxi... apenas si cabemos los dos, ni soñar con llevar nada más. Habrá que cargar todo el carbón en el vehículo de Rob a la vuelta, así que se me tuercen un poco los planes, había pensado en sacar algo de carbón extra sin declarar, por si Flaco o yo lo necesitamos en un futuro...


3557.

Sé que he escuchado esta canción antes ¿Pero dónde? ¿Y por qué me hace sentir a a la vez este miedo y este... hormigueo bajo el ombligo? Una especie de alivio envuelto en ¿dolor? Una especie de placer lacerante. Me siento completamente
desquiciada. Y sedienta. Y ansiosa.

Releyendo las páginas previas me doy cuenta de que muchas de las situaciones que relato me resultan ajenas, más cuanto más se alejan en el tiempo. No sé qué coño pasa con mi cabeza, no quiero decírselo, no quiero que se dé cuenta de que soy como un jodido cascarón vacío, que no hay nada más que agua dentro de mi maldita cabeza. He pensado en saltar en marcha del vehículo y confiar en morir en el camino, o despedazada por algún animal o... No fui capaz.

Lo sospechaba, pero me negaba la evidencia, maldita imbécil. Me siento como si caminara sobre un puente que se va viniendo abajo a mi paso. Y temo que mi cordura caiga al abismo que se abre bajo mis pies de un momento a otro. No quiero pensarlo, quiero olvidar que lo he olvidado...


3558.

Flaco me ha sugerido que debería acercarme más a Rob, hablar más con él y... tal vez crear algo de vínculo, por así decir. Tiene razón en que nos sería útil, aunque no sé hasta qué punto seré capaz...
Joder, ¿en qué momento empecé a valorar a los demás en términos de utilidad?

Bueno, probablemente Rob me mandase a la mierda, así que es una cosa menos por la que preocuparse, aunque si que debería tomarme el tiempo de hablar más con él, tratar de conocerle. En cuanto lleguemos querría también darle las gracias, estoy segura de que no es mal tío.


3559.

Malditos instintos, pulsiones difíciles de controlar... Algo tan prosaico como un tirón y de pronto sus manos en mi pierna precipitaron un torrente de sensaciones.
Ese maldito cosquilleo que baja por mi vientre en ocasiones, que me hace sentir tan vulnerable y excitada al mismo tiempo, que me hace desearle tanto. Y al tiempo la sensación de que podría quemarme si le toco.

Estoy segura de que no lo notó. Se quedó demasiado enredado en la conversación. Sueños, caprichos, planes... Es un jodido misterio, no soltó prenda sobre sí. No sólo me intriga, me admira, ¿por qué a mí me cuesta tanto hacer preguntas? ¿es porque algo dentro de mí me dice que no merece la pena, que olvidaré las respuestas?

Mientras hablábamos me di cuenta de si que tengo caprichos materiales, ahora mismo haría casi cualquier cosa por unos zapatos y por un vehículo de verdad.


3560.

Hoy hemos llegado al punto 9 del mapa. Rob llevaba ya días esperándonos, no me explico cómo logra sacarnos tanta ventaja por mucho que el tándem sea más rápido que el bicitaxi.

Seguimos ruta, esto está desierto.



3561.

Estoy empezando a leerme este cuaderno a ratos muertos para estudiar, para tratar de fingir la memoria que no tengo. Patético.
El rumor de la acequia que transcurre junto al camino es lo único que ha logrado
que sea capaz de pegar ojo hoy.


3562.

Siguiendo el pequeño cauce hemos dado con lo que creo que es el lugar más hermoso que he visto en la vida, desde luego es el más hermoso que puedo recordar, si pudiera no olvidarlo... Ojalá supiera dibujar para tratar de fijar esa imagen en mi mente: el claro rodeado de árboles, la pequeña cascada, el arroyo de aguas cristalinas, gélidas, vivificantes rodeado de hierbas altas, salvajes. Esa cascada... creo que nunca me he sentido tan en paz como escuchando ese sonido.

Creo que ambos nos sentó bien el baño. De nuevo vencí a mi instinto a base de palabras. Me sentía tan limpia después de bañarme en esas aguas, que no pude evitar confesarle que los recuerdos siguen escapándoseme como arena entre los dedos.

Su reacción... "No quise robarte tanto" ¿Por qué coño siempre me deja tan sedienta de más? No entiendo qué quería decir y no parecía tener la menor intención de aclararlo. Parecía casi enfadado. Se lo dije, no entendía por qué de pronto se comportaba como un gilipollas. Luego lo vi claro: probablemente esté harto de cargar conmigo, es injusto, soy una especie de parásito de su propia memoria.

¿Debería tratar de fingir? Suena demasiado estúpido. Supongo que debería tratar de ser más cauta. Joder, no puedo, NO PUEDO tener que andar con pies de plomo con
él también. No sólo deseo confiar en el, necesito hacerlo; no puedo fiarme de mí, ni siquiera comprendo mis instintos y él es mi memoria.
Aún así, parece empeñado en inculcarme la idea de que no puedo fiarme de él ¿es por su propia autoconservación? ¿hasta qué punto es sincero?