sábado, 14 de diciembre de 2013

12. Sobre el qué, cómo y por qué... agonía en 25 espasmos - Quimet

Barcelona, otoño de 1461 a bordo del Català Despietat

Rió. Fue una carcajada ronca y grave. Desgarrada, como el característico acento del joven capitán pirata, profunda.

- ¿Que acabe contigo? - Preguntó retóricamente, apretando ligeramente con sus cuatro dedos el cuello de la tudesca. - ¿Y evitar tal sufrimiento que te ha hecho acudir a mí? - Apretó un poco más. Ella tragó saliva, y él sintió como la laringe se desplazaba hacia arriba y luego hacia abajo. - Sea lo que sea, te lo mereces. Te mereces vivir un infiermo.

Fuera del camarote, en la cubierta, algunos miembros de la tripulación del Despietat empezaban con su labores diarias. Quimet la miró una última vez antes de salir de la cama y vestirse.

- Largo de aquí, tengo mejoras cosas que hacer.


...


Un tenso silencio invadió todos los rincones de la taberna. La música y los cantos obscenos cesaron en el momento en que Quimet estampó a Brynhildr contra la pared. Sin embargo, ninguno de los presentes osó inmiscuirse en los asuntos privados de Migdit: Aún a su edad, en poco tiempo había conseguido hacerse un nombre en aquel oscuro mundo.

Tampoco nadie había visto al catalán reaccionar de esa forma tan... Incontrolada.

Al menos no en tierra firme.


Si la intención de Brynhildr fue provocar al catalán, lo consiguió. La respuesta a aquellas palabras fue instantánea; con un rápido movimiento, Quimet le cruzó la cara con el dorso de su diestra. La tomó de la barbilla y la obligó a mirarle.

- ¿Un perro...? - Las lágrimas anegaron sus ojos. - Simplemente era un crío que perdió el norte... Y que te amaba. - Rió con amargura. - Pero ahora no, observa en qué me convertiste. Observa tu obra.

Posteado por Quimet

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